jueves, 9 de septiembre de 2010

Mérida - en casa del CUÑAO

Para rematar el verano nos hemos ido de ocupas a casa de "mi cuñao El pescailla" en Mérida.

Primero visitamos Salamanca (no será la última vez), vimos la rana, la universidad con su impresionante biblioteca, la historia que se respiraba en el ambiente, y el resto de paradas obligatorias. Por casualidad y sin querer, fuimos de tapas (ya me conocéis), IMPRESIONANTE, bueno, bonito y barato, ¡quien fuera estudiante en Salamanca por Dios!.

Prometo o mejor dicho amenazo, con volver a Salamanca. Con más tiempo, hay muchos "monumentos gastronómicos" que no he visitado.



Al día siguiente Jueves, previo paso por Cáceres y Trujillo (visitas obligadas no os las perdáis) llegamos a Mérida.

El viernes visitamos ELVAS en Portugal, se me había metido en la cabeza comer bacalao y la verdad que muy bien, pero muchas cuestas.

Una vez acabadas las excursiones, pasamos el resto de los días en Mérida.

Tengo que reconocer que mi cuñao es como los pokemon ha evolucionado, el piso está de P.M., con 30 y pocos años, soltero y ahora con pasta, ya lo quisiera yo para mí.

Por poner un pero, no sabía que el sofá era sofá-cama después de 4 meses a su lado, pero eso forma parte de su despiste habitual. Su hermana le organizó todo lo que quiso sin que se oyera ninguna protesta por su parte, él sabía que esa batalla estaba perdida de antemano.

El cuñao nos ha tratado bien, nos ha acompañado a ver todas las ruinas de Mérida, excepto el domingo por la mañana que no estaba operativo ¿?.

Nos llevó a la feria, a la caseta del PSOE (que sacrificios hay que hacer por la familia), por contra nosotros le enseñamos la canción de Bob Esponja (le ha encantado).

Nos dijo unas 40 veces que Mérida es peatonal, cada vez que le decíamos que nos acercara al centro (3 minutos andando), no pudo con nosotros.

En cuestión de tapeo hay un bar con 100 tapas distintas a 1€ ( que si 100, que no es un error de escritura os lo juro), buenísimas, nos tomamos este y otros vermuts, para hacer gana mas que nada. Para desayunar te ponen unas "tostas de jamón a la catalana" por 1€ acojonantes. Por la noche mucha gente guapa, cubatas en una terraza de la plaza España.

Pero sin duda lo mejor de Mérida, la ciudad en sí, no hay que ir a Italia para ver el imperio romano, Mérida es un gran ejemplo, hemos venido encantados.

Os aconsejo que os acerquéis, pero no olvidarse del abanico y la botella de agua, en verano debe ser las puertas del infierno. Por cierto si alguien quiere ir que se coja alojamiento que todos no caben en casa del pescailla y además creo que está muy solicitada esta pensión, tiene cubierto hasta diciembre, aunque no se yo si los que van a ir tienen mucho interés en las ruinas.



Bueno cuñao cuando acabes aquí a ver si vas a algún sitio con playa, te prometo que iremos, como poco, un mes a visitarte, y te dejaremos 15 días más tus sobrinos, ¡si es que están locos por tí!.

2 comentarios:

Antonio dijo...

muy bueno tu relato, me he reido cantidad!! jajajajaj

Yo tambien me lo pase muy bien con vuestra visita.

El domingo por la mañana no puede acompañaros por causas mayores, ya sabes....

Y lo del despiste es de nacimiento... que se le va a hacer...

Lo mejor la cancion de bob esponja!! madreeeeee.....

A ver por donde paro la proxima vez y repetimos "experience".

Espero en el pilar subir a veros.

Un abrazo de tu cuñao "el pescailla"!!

Pedro Terán dijo...

En Elvas, Bliss y yo íbamos a comer al Cristo cuando ella vivía en Badajoz.

En Mérida estuvimos en el mismo sitio de tapas, me parece que se llama "100 montaditos" o algo así, ahora hay franquicias de eso.

Un abrazo.